Podeis consultar todos los detalles en su web o pedirles más información.
Nombre de la Ruta: Padrón-Noia-Ribeira
Localización: A Coruña (Zona C-4).
Distancia aproximada: 103 km.
Recorrido:
Iniciamos esta ruta en Padrón, villa coruñesa emplazada a pocos kilómetros de la capital de Galicia, Santiago de Compostela. Ver
turismo en PadrónDesde esta villa, famosa por sus pimientos y donde la insigne Rosalía de Castro escribió buena parte de su célebre obra, nos encaminamos hacia un recorrido entre construcciones y monumentos representativos del estilo neoclásico gallego, formando parte de un entorno natural privilegiado. Amplias playas, tradicionales puertos pesqueros y el majestuoso Complejo Dunar de Corrubedo hacen de esta propuesta un singular paseo en el que la mística gallega nos acompaña a cada paso.
Partimos entonces desde la propia
Casa Museo de Rosalía de Castro, situada en frente a la estación de tren de Padrón. Luego de una recomendada visita, ponemos dirección al cercano parque del jardín botánico, declarado Monumento Artístico Nacional desde 1946, que merece una visita para disfrutar de la frondosa y cuidada vegetación y apreciar la hermosa fuente y la estatua de Macías ‘El Enamorado’ que pasan casi desapercibidas en medio de aquel vergel donde conviven en armonía especies tan variadas y de procedencia tan diversa. De esta misma zona sale un trencito turístico que recorre la ‘Ruta Rosaliana’ que también es posible hacer por nuestros propios medios ya que está todo muy bien señalizado.
Un dato a tener muy en cuenta es que los domingos se celebra en la villa una de las ferias con mayor arraigo de la Autonomía. A ellas acude una muchedumbre que colapsa absolutamente los accesos y resulta muy, pero muy difícil transitar y aún peor aparcar. Eso sí, lo que no encuentre en esta famosa feria simplemente es porque no existe. Justo es decirlo, el mercado es un espectáculo en sí mismo.
Padrón atesora arte y monumentos como para quedarse todo un día recorriendo sus calles, puentes y sitios emblemáticos; pero hay que continuar nuestra ruta y para eso ponemos dirección a Noia. En el centro del pueblo, junto a la plaza de Abastos, tomamos a la derecha siguiendo el paseo fluvial, llamado ‘El Espolón’, y cruzamos a la otra orilla por el ‘Ponte do Carme’ . Nada más cruzar, nos encontramos con la fuente del mismo nombre, construida a finales del siglo XVIII y puede verse en lo alto el convento también dedicado a la virgen, brillante muestra del neoclasicismo gallego y mirador sobre la villa.
Ya en la otra orilla del Ulla, seguimos por la derecha, dirección Rois, por la siempre ascendente carretera, estrecha, pero que muy agradable discurre entre el paisaje rural gallego, cuando no entre espesa arboleda. En el alto, vamos a encontrarnos con una bifurcación con un curioso letrero que indica ‘Noia 16 km.’, hacia ambos lados. Por la izquierda es continuación de la misma que veníamos siguiendo, cruzando aldeas, mientras que por la derecha se enlaza en unos 4 km. con la vía rápida Santiago-Noia. Dependiendo de la disponibilidad de tiempo se puede optar por una u otra vía.

El casco urbano de Noia es parada obligada. Ver
visita a Noia.
Hay mucho para ver en la antigua villa que la leyenda atribuye su origen a una nieta de Jafet, hijo de Noé, que atracó en estas costas después del diluvio. Cierta o no, Plinio la cita en su Historia Natural, cuando habla de la fortaleza de ‘Noela’ y describe los pueblos celtas de esta tierra.
Un buen lugar para aparcar el coche es en los jardines del centro. Desde allí se puede comenzar a disfrutar de un paseo que bien iniciarse con una visita a la Casa Consistorial, construida en el antiguo solar del Convento de San Francisco aprovechando piezas de otras construcciones antiguas, como el balcón de la casa del Reino de O Tapal y los arcos seculares de otros palacios urbanos, así como el antiguo claustro renacentista del convento puede verse en sus dependencias.
A su derecha, la iglesia de San Francisco, edificio de estilo renacentista del siglo XVI. Adentrándonos en las callejuelas de la noble villa podremos contemplar hermosos rincones que deparan las antiguas casonas, siendo también visita ‘ obligada ’ la Iglesia de Santa María a Nova. Templo enclavado en medio de un cementerio que más parece un patio de barrio, al estar rodeado de casas. Al margen de esta estampa curiosa, la visita en el interior de la iglesia podremos encontrar un testimonio asombroso en forma de lápidas medievales con los distintivos de las diferentes profesiones que ejercían sus moradores. La Iglesia está abierta al público de 10.30 a 13.30 y de 16 a 18 horas.
Si nos internamos por las céntricas y antiguas callejas en algún momento nos encontraremos con la iglesia de San Martín y esa es otra de nuestras recomendaciones. Las mañanas de domingo el mercadillo lo invade todo. Las calles centrales están ocupadas por numerosos puestos, desde los artesanos, a los de alimentación y ropa e incluso el comercio local está abierto.
Después de reponer energías con un buen pulpo a la feria, continuamos ruta hacía
Portosín, nuestra siguiente parada. Portosin es un pequeño pero no menos importante puerto pesquero y deportivo. Su hermosa playa de Coira es un buen pretexto para estirar un poco las piernas y relajarnos contemplando la hermosa vista de la ría con Punta Carreiro en la ensenada de Muros y punta Caveiro en la misma orilla en que nos encontramos.
Continuando la misma carretera, enfilamos hacia Porto do Son. Poco antes de llegar a su casco urbano, tomamos un desvío a la derecha que nos conduce a ‘Faro Caveiro’. La explanada en que está ubicado el faro –una simple pequeña torreta que sostiene el farol– sirve de mirador y unos cuantos bancos de piedra invitan al viajero a dedicar un rato a la contemplación. La hermosa vista de la playa de Caveiro, con Porto do Son al fondo y el contorno del otro lado de la ría, bien lo requiere.
Desandamos el camino para entrar en el centro urbano de Porto do Son. Coqueta villa y puerto pesquero que en su parte más alta presenta la Capilla Atalaya, curiosa por su forma fortificada que también sirve como privilegiado mirador.

Seguimos cara a Santa Uxía de Riveira y a unos 4 km. nos encontramos a la derecha con el cartel indicativo del asentamiento de
Castro de Baroña. Debemos dejar el vehículo en la área de descanso, para emprender una caminata de unos 500 m. hasta este hermoso castro situado en la playa de Arealonga. Una península rocosa a la que se llega por un istmo arenoso en el que ya se encuentran vestigios de aquellas primeras fortificaciones.
Castro marítimo por excelencia, Baroña quedaba protegido de cualquier contingencia por sus abruptos acantilados circundantes y el propio mar. La disposición del poblado se dividía en dos, zona sur y norte. Las casas son de planta circular, signo de no haber recibido influencia romana.
Seguimos, siempre dirección Riveira, pero en Xuño dejamos la carretera principal para tomar un desvío a la derecha que nos llevará por Serráns a Corrubedo bordeando la costa. Transcurre el camino por aldeas y bosques que nos dejan vislumbrar el mar hasta aparecer majestuoso con Finisterre dibujado en la lejanía y a nuestros pies una hermosa y larga playa. Desembocamos en la carretera de Corrubedo y tomamos a la derecha en dirección al faro del mismo nombre.
Nos encontramos en la antesala de un Parque Natural magnífico. En él se puede realizar varias rutas de senderismo bien graficadas y señalizadas, aptas para toda la familia, que ha elaborado y mantiene permanentemente vigilado la Consellería de Medio Ambiente. Recomendamos ver en nuestro apartado de Senderismo las distintas variantes y propuestas.

Ver
parque natural y dunas de Corrubedo
Al ‘Complexo Dunar de Corrubedo e Lagoas de Carregal e Vixán’ se llega siguiendo siempre la línea costera. Lo mejor es dirigirnos al Centro de Recepción C.I.E.L.G.A., (para ello, en Artes, tomamos a la derecha el desvío, bien señalizado). Entre el pueblo Corrubedo y el citado Centro de Recepción hay varias áreas de descanso y esparcimiento con mesas, asadores y fuentes, además de bares. Las oficinas de Información, atienden al público de 10 a 13.30 y de 16 a 19 horas, o bien puede llamarse al 981.87.85.32.
Cumplida la visita al excepcional paraje, volvemos a la carretera y seguimos a la derecha, pasamos Vilar y continuamos a Aguiño, puerto importante del municipio de Ribeira y guardián coruñés de la ría de Arousa. Nos dirigimos a Ribeira tomando el camino de la costa por la playa de Castiñeiras.
Santa Uxia de Ribeira, capital del municipio y de la región del Barbanza, con una población de unos 14.000 habitantes es el núcleo más poblado de toda la comarca. Un paseo por sus calles o su puerto delatan lo íntimamente relación que existe entre la pintoresca localidad, sus gentes y el mar. Santa Uxía posee tantos y tan variados atractivos que, al igual que Padrón, al comenzar esta ruta, bien merece una estancia más prolongada. En nuestro caso, damos por terminada la ruta en este punto, pero que tendrá su continuación por toda la costa norte de la ría de Arousa hasta las Torres de Catoira en una segunda parte.
El viajero que lo desee, puede volver de forma directa al punto de partido haciendo uso de la Vía para Automóviles que une a Ribeira con Padrón o Santiago de Compostela.
La distancia total aproximada de la ruta es de 44 kilómetros.