viernes, 31 de octubre de 2014

La ópera Nabucco en Pontevedra

Afundación presenta la ópera Nabucco de Verdi

Las entradas están a la venta a través de los canales habituales de la entidad en Servinova
La obra está basada en el personaje bíblico Nabuccodonosor 


 El próximo 1 de noviembre a las 20.30 h, el Teatro Nacional de Moldavia representará una de las obras emblemáticas del compositor italiano en el Centro Social de la fundación gallega en Pontevedra. Las entradas están a la venta a través de los canales habituales de la entidad en servinova.com o bien en la taquilla telefónica en el 902 504 500. 

La acción de Nabucco tiene lugar en Jerusalén y Babilonia en el año 560 A. C. Durante la precaria paz del pueblo de Israel con sus vecinos, Ismaele fue embajador en Nínive, donde despertó el posesivo amor de la hija del rey Nabuccodonosor, Abigaille. Pero Ismaele se enamoró de la otra hija, Fenena, que se volvió con él a Israel. Mientras tanto Nabuccodonosor se pone en marcha con sus tropas para invadir el minúsculo reino de Israel. Los israelitas ven cómo los babilonios (asirios en el libreto original) se acercan y se reúnen temerosos en el templo. Zaccaria cree tener a mano la solución para evitar la invasión: en cuanto llegue Nabucco, amenazará la vida de Fenena con un puñal y obligará así al babilonio a retroceder.

Fue compuesta en un período particularmente difícil de la vida del compositor. Su esposa y dos pequeños hijos habían muerto poco tiempo antes y Verdi había prácticamente decidido no volver a componer. El libreto de Nabucco llegó a sus manos casi de casualidad. La composición emprendida casi a regañadientes dio como resultado una obra que cautivó a toda Italia. En el estreno, el papel de Abigaille fue interpretado por Giuseppina Strepponi, quien se convertiría en compañera sentimental y luego esposa de Verdi. Se dice que la dificultad del papel causó el declive vocal de la cantante.
Esta ópera fue el primer éxito importante del compositor y con ella se inician los llamados años de galera, en los que compuso a un ritmo frenético, produciendo diecisiete óperas en doce años. El éxito se debe en parte a las cualidades musicales de la obra y en parte a la asociación que hacía el público entre la historia del pueblo judío y las ambiciones nacionalistas de la época. Uno de los símbolos que utilizó, y quizás sigue utilizando, el pueblo para reforzar el ideal independentista fue el coro Va, pensiero, del tercer acto, uno de los pasajes corales más representativos de la época. El número más conocido de la ópera es el Coro de los esclavos judíos, Va, pensiero, sull'ali dorate. En su época, los italianos lo asimilaron como un canto contra la opresión extranjera en que vivían. Hoy en día este coro se suele bisar regularmente.
No es fácil conseguir una soprano dramática que pueda medirse con la despiadada tesitura de la malvada Abigaille. Ha sido considerado como la caída de numerosas cantantes. Fue caballo de batalla de María Callas en los comienzos de su carrera; lo interpretó completo solo tres veces y solo se grabó una vez en vivo, en 1949, pudiéndose oír en la grabación que el Va pensiero fue interrumpido por muchos gritos, pero el coro siguió adelante. Cuando se repitió, el público guardó silencio y luego al final mostraron su aplauso entusiasta. Leontyne Price y Dame Joan Sutherland rechazaron cantarlo.