sábado, 6 de febrero de 2016

Monasterio de Armenteira, Meis

Goza de la paz del Monasterio de Armenteira


Alójate en su hospedería y disfruta de unos días de silencio espiritual, descanso y oración


Entre las rías de Pontevedra y Arousa, en la comarca del Salnés, asoma el antiguo Monasterio Cisterciense de Armenteira habitado por una comunidad de monjas de la misma orden. Armenteira se encuentra en una de las laderas repletas de pinos del monte Castrove, en el Concello de Meis, en la provincia de Pontevedra.


Mosteiro cisterciense do século XII, la iglesia románica es sobria y en ella destacan las arquivoltas del pórtico, con seis pares de columnas y el rosetón de inspiración gótica. El crucero está cubierto por una cúpula de influencia mudéjar, única en Galicia.
Tres naves muy simples, cubiertas con bóvedas ligeramente apuntadas, armónicas en sus líneas, expresan el orden y la simplicidad del despojo.
Al fondo de la nave central, un rosetón de calados geométricos florados  deja penetrar por el sol mortecino del poniente antes de que las sombras invadan de nuevo el recinto a la caída de la noche. Las iglesias cistercienses están orientadas al oriente, en busca de la primera luz; con su planta ligeramente elevada sobre el plano del monasterio, aguarda siempre la llegada del Sol naciente: Cristo.

El claustro, muy posterior, fué construído en el siglo XVIII y hoy está excelentemente restaurado. El claustro actual es un conjunto construido entre 1575 y 1778 y se encuentra adosado a la iglesia a su costado meridional. Es de forma cuadrada, de muy austera estampa y tiene dos plantas. Las pandas del piso bajo son básicamente renacentistas y se construyeron desde la citada fecha de inicio hasta 1677

En el monastario hay una hospedería en la que podemos gozar de la paz del lugar siguiendo el ritmo de la vida del monasterio y está abierta a quien quiera que se acerque buscando un lugar de silencio, descanso u oración, que le ayude a distanciarse de la vida ordinaria para volver a ella con fresca y renovada motivación. Es un lugar que propicia que los huéspedes puedan beber de las fuentes de la interioridad, aproximarse a una escucha atenta a los designios de su corazón y, si se estima oportuno, para mantener un diálogo con la hermana hospedera o con otros huéspedes en un clima abierto, sin juicio, acogedor.

Si quieres saber más visita la web del Monasterio de Armenteira