domingo, 25 de diciembre de 2016

Iglesia monasterial de Chouzan, Carballedo

Iglesia de Santo Estevo de Chouzán en Carballedo

El primer atractivo de esta iglesia es el propio pueblo de Chouzán: caminos estrechos, casas tradicionales y fincas y cultivos asentados en inclinadas laderas que parecen caerse en el Miño. Desde aquí deberemos recorrer caminando unos 400 metros para llegar a la iglesia de Santo Estevo de Chouzán. Al menos, a su ubicación actual, ya que en 1953 tuvo que trasladarse piedra a piedra con motivo de la construcción del embalse de Os Peares.

La iglesia actual data originalmente del siglo XII, aunque ha sufrido posteriores transformaciones, y es de estilo románico; época en que se construyó como iglesia de un monasterio del que se conoce su existencia en el siglo IX. Dicho monasterio fue ocupado inicialmente por monjes y posteriormente por monjas, y tuvo una gran importancia debido a su proximidad al río Miño, que le permitía abastecerse y abastecer a los vecinos de pescado, tener un sistema de regadío en sus fincas y utilizar la fuerza del río en sus molinos.

A primera vista llamará la atención la nave lateral apoyada sobre arcos que conforman un túnel para dejar paso a un camino. Este lateral no existía originalmente, pues la estructura era de planta de cruz latina, pero perdió sus brazos en el traslado. En el otro lado de la iglesia destacan los arbotantes unidos directamente a la roca labrada que sirven como contrafuertes.

Del estilo románico conserva el ábside, presbiterio, pila bautismal, ventanas y diversos modillones, mientras que el retablo mayor es de estilo renacentista y las pinturas murales que adornan el techo del ábside representando escenas del Juicio Final son de la primera mitad del siglo XVI.

Sin duda un lugar y un pueblo Carballedo que debe incluirse en nuestro itinerario por A Ribeira Sacra.