Paseo por el casco histórico de Viveiro

Si toda la mariña lucense es un paisaje para perderse en él, la Muy Noble y Muy Leal ciudad de Viveiro es un núcleo urbano que no se debe dejar de visitar.  Su casco histórico, muy bien conservado, tiene el tamaño justo para recorrerlo en poco más de una hora y disfrutar en ese paseo de restos romanos, medievales y renacentistas.






El recorrido podemos iniciarlo en la parte exterior de la antigua muralla, en el convento de San Francisco, que fue el primero en instalarse en la villa, donde además de apreciar su arquitectura podremos admirar elementos de la Semana Santa de Viveiro, que es fiesta de interés turístico internacional. 

Luego podemos acceder al interior de la ciudad por el Callejón del Muro, que es un antiguo pasadizo que formaba parte de la muralla, desde allí pasearemos por estrechas calles que dan a la zona antiguamente habitada por el gremio de los pescadores . Si continuamos subiendo llegaremos a la zona más alta de la antigua ciudadela donde se puede contemplar la mayor parte de lo que queda de la muralla, que se cree que va paralela a la antigua calzada romana, y donde también veremos una de las tres puertas que aún se conservan, la Puerta do Valado

Comenzamos a descender y veremos el convento de las Concepcionistas y la iglesia de Santa María, y un poco más adelante la Puerta Da Vila, que data según consta en sus piedras de los tiempos de Alfonso IX. 

Bajamos y llegamos a la casa de los Leones de la cual solo queda ya la fachada renacentista, y  finalmente  encontramos la Plaza Mayor, donde podemos contemplar la estatua de Nicómedes Pastor Díaz, destacado escritor y político oriundo de la villa y como colofón tenemos la tercera puerta de la murallla, que también es la más conocida. Es la puerta de Carlos V, que fue construída como homenaje al emperador y en la cual se pueden ver los escudos de los cuatros linajes fundadores de Viveiro: Páez de Cora, Alfeirán, Vizoso y Gallo. 
Puerta de Carlos V Viveiro

Desde la puerta de Carlos V podemos observar en todo su esplendor el  puente de la Misericordia, del que se tiene constancia desde el siglo XIII.

Puente de la Misericordia Viveiro
Pero Viveiro no sólo es historia también es vida moderna, ya que por sus medievales calles podemos encontrar zonas de tapeo, restaurantes, tiendas de moda, joyerías etc. Saliendo ya del centro nos encontramos con Covas, que es un barrio que rodea a la playa del mismo nombre donde podemos disfrutar del paseo marítimo y en el que además hay todo tipo de servicios de ocio y hostelería.
Covas, Viveiro

Si lo que queremos es disfrutar de la naturaleza y las vistas no podemos olvidarnos de subir al mirador de San Roque y de visitar el Souto da Retorta, también conocido con el eucaliptal de Chavin donde podemos visitar a O Avó, que es un eucalipto plantado en 1880.

Mirador San Roque, Viveiro
Mirador de San Roque, Viveiro