Entroido Ribeirao 2018

Entroido Ribeirao 2018

Santiado de Arriba - Chantada



 Muy castigado en los últimos años del siglo pasado fué retomado en la feligresía de Santa María de Nogueira en el período comprendido entre los años 1994 y 1996, donde llevaba doce años sin celebrarase. También la veciña parroquia de Vilaúxe vovlvió a festejar el Carnaval entre los años de 1991 y 1993 retomándolo definitivamente a partir de 1997. Otras feligresías del entorno ribereño de Chantada dejaron de organizar esta actividad; exemplo de esto lo tenemos en San Pedro de Líncora e en Santiago da Riba y a estas podemos añadir, eso cuentan los vecinos de mayor edad, la parroquia de Camporramiro y el ayuntamiento de Ferreira de Pantón. En la actualidad se tiene certeza de un dato que ejemplifica de forma evidente la importancia que el Entroido Ribeirao tuvo en las gentes de la zona próxima al río Miño: la feroz competencia que existía entre las parroquias vecinas para ver cual de ellas organizaba el mejor Carnaval. Cmbiando aspectos geográficos por otros puramente formles decir que la fiesta chantadina se prolonga durante todo el mes de Febrero constatándose cuatro días de festejos:

• Domingo Lambedoiro 
O de septuagésima, segun Xosé Manuel Vázquez Rodríguez esta fecha se encuentra muy relacionada con la gastronomía que se muestra como parte fundamental del Entroido. También se conocido este Domingo como fareleiro o borralleiro ya que los que acudían a la fiesta se enbadurnaban unos a otros con diversos produtos ofertados por la madre naturaleza; también era común arrojar hormigas cabalares con vinagre.

• Domingo Corredoiro (ou de sesaxésima)
Fecha en la que son comunes juegos de diversa índole además de alguna que otra representación teatral. 

• Domingo de Entroido 
O de quincuagésima, día propio de la festividad. 

• Martes de Entroido
Fecha muy arraigada en los últimos anos en la villa de Chantada donde los volantes, llegados de la ribeira, van acompañados de numerosas comparsas. En este día también se produce el testamento de la máscara, acto en el que se repasa la vida de los vecinos de la zona; en la feligresía de Vilaúxe celebran el entierro del Santo Entroido, que simboliza la festividad en su conjunto, es introducido en una caja mortuoria de formica que posteriormente se cubre con hojas. Los volantes bailan alrededor de la caja fúnebre mientras el cura y el sacristán intentan resucitar al cadáver. Después de diversos requisitos le gritan: “¡sal de una vez! ¿qué, no quieres que haya fiesta?”; en este momento el Santo Entroido se levanta y dice: “tened la fiesta tranquilos que ya volveré para el entierro”, en este momento marcha para volver el Martes de Carnaval. En esta fecha es conducido al campo de la fiesta y se vuelve a introducir en la caja. Aprovechando el baile dos volantes emprenden la huída para no regresar hasta el año que viene. Esta es la forma como se representa el entierro del Santo Entroido.

  En cuanto a los personajes típicos del Entroido Ribeirao caben ser destacados, por encima de culaquier otro, los volantes que dotan a la celebración chantadina de gran parte de su singularidad. Portan sobre la cabeza los famosos “puchos” que non son otra cosa que enormes gorros de los que se dice que tienen la forma de camarín de la Virgen. Estructuras muy pesadas, se estima que pueden llegar a pesar 15 kilos, tienen unha estructura interna de madera hecha con palos de mimbre. Sobre ella cuelgan numerosas cintas o “colonias” de mucha anchura y longitud con una gran profusión de colorido. También es común que sobre el “pucho” se coloquen muñecas y flores que en un tiempo eran elaboradas por las mujeres de las distintas parroquias; se comenta que en cada feligrsía tenían unna forma de elaborarlas. En los hombros, los volantes llevan un pañuelo con una gran variedad cromática llamados “portugueses” para diferenciarlos de los utilizados en la antigüedad, denominados “marinos” ya que muchos de ellos provenían de ultramar siendo de colores más tristes. El volante, siempre masculino, tiene una vestimenta inferior caracterizada por presentar una serie de bandas con colores muy significativos; son comunes los colores rojo y amarillo; se dice que en la antigüidad era la tela más barata) aún que en la actualidad no es estraño ver los volantes con cromática azul/branco.