El intelectual argentino Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la paz en 1980, diseñó el parque da Memoria para el Concello de Poio tras ser nombrado hijo adoptivo del municipio.
Esquivel, un activista en favor de los derechos humanos, cultiva el ensayo, la pintura y la escultura, y tiene una vinculación con Combarro, de donde partió su padre emigrante.
El parque es uno de los emblemas del área recreativa y natural más grande del municipio, en la que se reúnen zonas de paseo, parques infantiles e instalaciones deportivas abiertas al público.
El monumento, situado en el espacio público de A Seca, está asentado sobre una gran rosa de los vientos. Para elaborarlo se emplearon más de 120 toneladas de granito. Una de las formas más bonitas de llegar hasta aquí es a través de la Ruta dos Muíños da Freixa, que arranca a 1 kilómetro del Monasterio de Poio y finaliza en el área deportiva de A Seca.
