Se trata de una ruta de senderismo circular de 10 km, con una duración aproximada de tres horas y dificultad media. Situada en la parroquia de Ventosela, comienza y finaliza en la Casa Cultural, pasando por la Iglesia parroquial y siempre en ascenso, hasta A Pedra Taió, el punto más alto del camino, desde lo que podremos mirar unas hermosas vistas sobre la Ría de Vigo.
Por el camino encontraremos varias fuentes de formaciones rocosas con una morfología muy peculiar:
Conjunto rupestre de la Cantera: está formado por seis estaciones de grabados con múltiples petroglifos, las cales destacan por las escenas ecuestres, así como por el tamaño y número de grabados de círculos concéntricos, considerados los más importantes del sur de la provincia.
Pedras Agudas: grupo de rocas con características geomorfológicas muy particulares que hacen que sean especialmente consideradas en el folclore de la parroquia, ya que se asocian con varias leyendas.
A Laxe das Abellas: formaciones rocosas graníticas lisas de grano tamaño y en pendiente de las que brota agua de su interior, procedente de la montaña y de la cabecera de diversos riachuelos. Se trata de una zona de belleza singular, donde las grandes rocas parecen llegar al cielo. Las leyendas cuentan que las cumbres de las mismas estaban llenos de abejas.
A Pedra Taió: un dos lugares más mágicos de la parroquia, tanto por la especial formación rocosa natural que simula un refugio, como por el enigmático origen y significado de la propia denominación. A su alredor se conocen numerosas leyendas sobre moros y tesoros. ES un lugar de obligada visita tanto por su valor pétreo cómo por las espléndidas vistas sobre la Ría de Vigo y la villa de Redondela, ya que ocupa una atalaya natural.
A Pedra que Fala: considerada cómo mágica en Ventosela, su forma y su relieve permiten introducirse dentro de ella y hablar en su interior, escuchando las múltiples reverberacións que produce nuestra voz. Mismo estando cerca de ella es capaz de reproducir las conversas de quien habla a su lado.
A Pedra Erosionada: piedra de curiosa formación, la causa de la peculiar erosión del agua y el viento que esculpiron múltiples boquetes.